Texto de: Alessandro Siciliano
La primera actuación fue de Neptunn, quien subió al escenario a las 19:30. La banda, con una formación única que incluía una vocalista y una bajista, sorprendió gratamente por su capacidad para alternar entre riffs rápidos y momentos más mesurados, manteniendo una energía constante y cautivadora. La ejecución técnica, combinada con una secuencia ágil entre temas, cautivó al público e impresionó incluso a quienes no conocían el trabajo del grupo.
A las 20:30, fue el turno de Pentagram. Viniendo directamente desde Chile, la banda trajo una formación clásica —dos guitarras, bajo y batería— y aprovechó esta simplicidad estructural para ofrecer un espectáculo intenso y enérgico. Enfocados en presentar sus canciones más emblemáticas, los músicos cautivaron al público desde los primeros acordes, creando una atmósfera vibrante que mostró el alcance internacional del metal sudamericano.
Ambas actuaciones tuvieron una cálida recepción, incluso cuando el público aún estaba entrando al recinto. El interés inmediato de los presentes demostró la fuerza de las actuaciones, y muchos quedaron cautivados al instante por la música. Esta conexión fue esencial para preparar el escenario para el concierto principal, reafirmando el papel crucial de las bandas teloneras en una noche de metal de alto nivel.
La diversidad y calidad presentadas por Neptunn y Pentagram solidificaron el acto de apertura como parte integral de la experiencia, aumentando aún más las expectativas para los espectáculos venideros.
Tras el acto inaugural, fue el turno de los gigantes del death metal brasileño, Krisiun, de tomar el escenario Opinião. Y no fue un concierto más en su extensa carrera. Para la banda, con raíces arraigadas en Ijuí, tocar en Porto Alegre siempre es especial, algo así como un regreso a sus orígenes. Esta profunda conexión se hizo evidente en cada momento del concierto, transformándolo en una intensa celebración, tanto para los músicos como para el público.
Desde el principio, el ambiente era diferente; la energía en el lugar era casi palpable. El público, a su vez, respondió con la misma intensidad. El trío formado por Alex Camargo, Moyses Kolesne y Max Kolesne parecía decidido a ofrecer una actuación no solo técnica, sino también llena de emoción y vigor. Esta determinación se hizo evidente en la forma en que la banda interpretó cada canción, dejando claro que "tocar en casa" es mucho más que una cuestión geográfica: es una experiencia de comunión con sus fans más apasionados.
El repertorio fue una auténtica lección magistral de death metal, con clásicos absolutos como "Kings of Killing", "Serpent Messiah", "Blood of Lions" y "Vengeance's Revelation", entre otros temas que marcaron la historia de la banda. Cada canción fue recibida con creciente entusiasmo, y la intensidad del público no hizo más que aumentar con cada riff y blast beat. En medio de la pista, se formaron rápidamente pogos, reflejando el impacto de la música en los presentes.
La actuación de Krisiun en el escenario fue completa. Se caracterizó no solo por la precisión técnica que caracteriza a la banda, sino también por la energía visceral que parecía impregnar cada rincón de Opinião. El público, a su vez, respondió con la misma energía, cantando, gritando y lanzándose a la pista de baile con una pasión que solo una banda con raíces locales podía inspirar.
Al finalizar el espectáculo, la vocalista bajó del escenario y se acercó al público, dedicando unos minutos a conversar con los fans. Este gesto de humildad y gratitud fue el broche de oro a una noche ya memorable, reforzando la especial relación que Krisiun mantiene con sus seguidores.
Nuestra colaboradora Sophia Velho también estuvo presente en el evento y capturó todo en fotos exclusivas. Puedes ver nuestra galería aquí.















































