Por Leandro Abrantes y Luis Fernando Ribeiro

Forjada en los baches del asfalto y la adrenalina estimulante del escenario, la banda Hammathaz, a pesar de sus casi 15 años de trayectoria, había lanzado hasta entonces pocos álbumes de estudio en proporción a su ya extensa carrera, culminando en su disco más importante a finales del desastroso año 2020, que es oficialmente su primer de larga duración, The One, cargado con todo el combustible altamente inflamable que la banda absorbió en sus muchos años de duro trabajo.

A pesar de tener una trayectoria bastante consolidada en la escena underground brasileña, con un reconocimiento internacional relativo y una discografía que consta de dos maquetas, Antahkarana de 2006 y Downfall de 2009, dos EP, Crawling de 2011 e Inner Walls de 2013, y tres sencillos, "Cursing" de 2010, "Enslaved" de 2012 y "So it Comes" de 2018, quienes han seguido a Hammathaz durante más tiempo han estado anhelando un lanzamiento de estudio completo de la banda, con una calidad a la altura de sus composiciones.

Si en Inner Walls, del lejano año 2013, la banda ya mostraba un toque contemporáneo en sus composiciones, pudiendo sonar a la vez modernos y orgánicos, en The One Hammathaz entrega su cima técnica, creativa y profesional, en un disco de metal extremo que logra sonar agresivo, devastador y a la vez extremadamente elegante, con composiciones directas pero absolutamente bien estructuradas y elaboradas, y en manos del experimentado productor Thiago Bianchi (Noturnall/Shaman), de Estúdio Fusão, concibieron un álbum digno de colocar a la banda en otro nivel de la escena mundial del heavy metal, lo que parece bastante claro y bien definido para Hammathaz, que lanzó su álbum en formato físico simultáneamente a través de Voice Music en Brasil y Defense Records en Europa, además, por supuesto, de ponerlo a disposición en todas las principales plataformas de streaming.

Tras algunos cambios naturales en la formación a lo largo de los años, la banda entró al estudio con el vocalista Thiago Pasqualine, el guitarrista Thales Stat, Anderson Andradeal bajo y Lucas Santos a la batería, grabando nueve temas explosivos que abarcan el Thrash, el Death, el Groove Metal y el Metalcore, sin ceñirse a las etiquetas, utilizando sin miedo elementos y recursos de otros subgéneros del Metal cuando las composiciones requerían explorar nuevos matices. Tras otra reestructuración, la formación se estabilizó y definió su propósito con mayor claridad, llegando al excelente y cohesionado equipo compuesto por el vocalista Fernando Xavier, Thales Stat y Rodrigo Marietto a las guitarras, Anderson Andrade al bajo y Lucas Santos a la batería.

El álbum abre de forma apoteótica con la demoledora “Farewell”, cuyo peso aplastante nos introduce al disco y al concepto de la banda, manteniendo así una linealidad admirable hasta su cierre con “The End”, haciendo resaltar todas las canciones individual y colectivamente.

“Devil On My Shoulder” es un tema de death metal que entrelaza con naturalidad elementos clásicos y modernos, con una vena melódica muy interesante, digna de grandes nombres del metal sueco como Amon Amarth y Arch Enemy, por ejemplo, algo bastante típico de la banda. “From the Grave” toma una dirección diferente, siguiendo los caminos del groove metal con todos los músicos en el centro del escenario, funcionando como una unidad inquebrantable, desde los potentes riffs y solos de Thales Stat, hasta la violenta e intrincada sección rítmica de Anderson Andrade y Lucas Santos, pasando por los gritos frenéticos y cataclísmicos de Fernando Xavier.

“New Blood” está llena de groove y elementos metalcore, rozando en ocasiones el black metal, dotando a la banda de una identidad muy amplia, pero a la vez madura y bien definida, lo que se confirma aún más en “Bringing Hell”, uno de los temas más elaborados y complejos del repertorio, con un solo magistral y pasajes llenos de técnica y una construcción melódica extremadamente inteligente.

El salvajismo abrumador del trío "Self-Chained", "Tear the Walls" y "Irrational Beings" lleva el álbum a un gran final con "The End", la canción más melódica y probablemente la mejor del álbum, reforzando las expectativas para la próxima discografía de la banda y para su esperado regreso a los escenarios, el hábitat natural de Hammathaz.

"The One" ofrece, en poco más de media hora de escucha, mucho más que un álbum de metal extremo; es un disco de innegable calidad de una banda en su apogeo creativo, con una interpretación muy superior a la media. Esto convierte a Hammathaz no solo en una grata revelación, dada su ya dilatada trayectoria, sino en una de las grandes bandas brasileñas de heavy metal de la actualidad, demostrando estar plenamente preparadas para el mercado internacional.

Categorías: Noticias Opinión

Con un equipo de más de 20 reporteros y fotógrafos, la sala de redacción de Wikimetal le ofrece noticias diarias, cobertura, entrevistas y otros contenidos relevantes del mundo del rock y el metal.