El Allianz Parque de São Paulo fue el escenario de una noche memorable el 31 de mayo, cuando Os Paralamas do Sucesso celebraron sus 40 años de carrera con un espectáculo épico y nostálgico. El evento reunió a miles de fans de diferentes generaciones, creando un ambiente de euforia y conexión emocional. La celebración no solo revisó los grandes éxitos de la banda, sino que también destacó que su repertorio forma parte de la banda sonora de la música brasileña. El telonero fue nada menos que Dado Villa-Lobos , exguitarrista de Legião Urbana .
Con el estadio prácticamente vacío, Dado Villa-Lobos comenzó su actuación con “Ainda É Cedo”, “Índios”, “Sereníssima” y “Há Tempos”. Con una voz llena de personalidad, Dado sorprendió y conquistó al público de inmediato. Acompañado por una excelente banda, interpretó fielmente los clásicos de su antigua banda. Una lástima para quienes no llegaron a tiempo para presenciar esta importante parte de la historia del rock brasileño.
El guitarrista no se limitó al repertorio de Legião Urbana y presentó versiones como "Friday I'm in Love" de The Cure y "Tudo Que Vai" de Capital Inicial , dedicada a Toni Platão , además de temas de su carrera en solitario como "Diamante" y "Overdose Coração", creando un equilibrio entre la melancolía y la celebración. Con André Frateschi en la voz, el espectáculo continuó con canciones como "Eu Sei" y "Quando o Sol Bater Na Janela do Teu Quarto", que se interpretaron con una intensidad que evocó recuerdos afectivos, culminando en un final emotivo con "Pais e Filhos", "Será" y "Tempo Perdido", que dejó al público en un estado de catarsis. A pesar de ser una actuación en solitario, Dado no se limitó a lo obvio; usó el escenario para rendir homenaje a influencias y amigos, preparando el terreno para Paralamas. Su salida fue recibida con una ovación de pie, con el Allianz Parque ya vibrando de anticipación, demostrando que no sólo calentó al público sino que también reforzó el legado compartido del rock brasileño.
Os Paralamas do Sucesso, liderados por los carismáticos Herbert Vianna , Bi Ribeiro y João Barone , irrumpieron en el escenario con una energía que parecía desafiar el tiempo, comenzando su set con “Vital e Sua Moto” y “Cinema Mudo”, temas que inmediatamente encendieron el estadio e hicieron saltar al público como si su carrera de 40 años fuera solo el comienzo. Con un extenso repertorio de 35 canciones, la banda se adentró en sus clásicos, incorporando covers y fusiones que agregaron capas nuevas, como “Bora-Bora” y “Pólvora”, seguidas de “Ska” y una versión inusual de “Lourinha Bombril” de Los Pericos . El sonido cristalino de Allianz Parque realzó las guitarras afiladas y el ritmo contagioso, con Herbert interactuando con la multitud, creando una sensación de intimidad en medio de la escala monumental del espectáculo.
Os Paralamas demostró su versatilidad al atravesar diferentes épocas e influencias, con canciones como “O Calibre”, “Selvagem/Polícia” (una fusión con el de Titãs ) y “Mensagem de Amor” que obtuvieron nuevos arreglos que mezclaron ska, reggae y rock. Destacados como “Lanterna dos Afogados”, iluminado por un mar de celulares que transformó el estadio en un océano de luces, y “Seguindo Estrelas” elevaron la energía a niveles máximos, mientras que temas como “Romance Ideal” y “Ela Disse Adeus” sirvieron como un viaje cronológico a través de la discografía de la banda. El setlist, rico en colaboraciones como “Trac-Trac” de Fito Páez y “Gostava Tanto de Você / Você” de Tim Maia , destacó la capacidad de Os Paralamas para interactuar con la escena musical global manteniendo la esencia brasileña que ha cautivado a generaciones.
El tono celebratorio del 40.º aniversario se destacó en el tercer segmento, con canciones como “Cuide Bem do Seu Amor” (Cuida bien de tu amor), “Tendo a Lua” (Tener la luna) y “Alagados” (Inundados) (que incluía un fragmento de “Sociedade Alternativa” de Raul Seixas) que sirvieron como himnos de resiliencia e inspiración. Herbert Vianna, con su poderosa voz y breves historias sobre la trayectoria de la banda, transformó el espectáculo en una lección de superación de la adversidad, especialmente después de su accidente en 2001, y el público correspondió con coros al unísono durante “Uma Brasileira” (Una mujer brasileña) y “Óculos” (Gafas). Esta parte del repertorio reforzó el legado de Os Paralamas como portavoces de una nación en transformación, mezclando la crítica social y el optimismo en temas como “Assaltaram a Gramática” (Robaron la gramática) y “Será Que Vai Chover?” (¿Lloverá?), creando un espacio de reflexión en medio de la celebración.
Finalmente, el espectáculo culminó con un bis explosivo que selló la noche como un hito histórico, con una versión de "Sossego" de Tim Maia, seguida de "Perplexo", "Caleidoscópio" y "Meu Erro". El momento culminante llegó con "Que País é Este?" de Legião Urbana, que trajo de vuelta al escenario a Dado Villa-Lobos y André Frateschi para una colaboración épica que unió generaciones. El número de cierre fue The Clash . Esta conclusión no solo honró el 40.º aniversario, sino que reafirmó la relevancia de Os Paralamas en el rock contemporáneo. En resumen, el evento fue una clase magistral de música brasileña, donde Dado preparó con brillantez las bases para una celebración que trascendió el escenario, transformando el Allianz Parque en un templo del rock brasileño. Una noche imperdible para los fans y un recordatorio de que el rock nunca pasa de moda.
Vea las fotos tomadas por nuestra fotógrafa Jéssica Marinho :




















































