El 20 de enero de 1982, Ozzy Osbourne sorprendió a sus fans –y al resto del mundo– cuando mordió la cabeza de un murciélago durante un espectáculo en el Veterans Memorial Auditorium en Des Moines, Iowa, creyendo que era un juguete arrojado por un fanático entre el público.

Desafortunadamente, el murciélago era real y solo voló hacia el músico, pero Ozzy se dio cuenta cuando se lo metió en la boca. Desde entonces, su nombre siempre ha estado asociado con este disparatado incidente, entre muchos otros. Y Ozzy es plenamente consciente de ello.

En una entrevista reciente con Los Angeles Daily News , le preguntaron al Príncipe de las Tinieblas cómo le gustaría ser recordado por la historia. Respondió: «No como me gustaría, pero sé que seré recordado como el tipo que le arrancó la cabeza a un murciélago de un mordisco».

Ozzy incluso bromeó sobre cómo lucirá su lápida cuando muera: "No dirá 'Aquí yace Ozzy Osbourne. Hizo algunas cosas buenas', dirá 'El lunático que muerde murciélagos'. Y eso me importa un bledo".

La locura del músico lo llevó al Centro Médico Broadlawns, donde lo vacunaron contra la rabia y el tétanos como medida de precaución. Décadas después, en 2008, Ozzy recordó el incidente y relató la historia con detalle:

Creo que el murciélago se quedó aturdido por las luces, porque estaba prácticamente congelado. Pensé que era un juguete. Me lo metí en la boca y empezó a aletear. Me asusté, me lo saqué de la boca y se le cayó la cabeza. El sabor era crujiente y cálido... Sabía a McDonald's

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Periodista musical desde 2016, fue editora en Wikimetal, donde combinó sus dos grandes pasiones: la música y la escritura. Cree que la música heavy merece estar en todas partes y se esfuerza por hacerlo realidad. Slipknot, Evanescence y Bring Me The Horizon son esenciales en su lista de reproducción.