El baterista Iggor Cavalera, ex baterista de Sepultura, habló con Polyend sobre su legado como músico y sus procesos creativos.
Al preguntarle cómo se siente al ser uno de los bateristas de metal más influyentes de todos los tiempos, Cavalera dijo: «Es fantástico recibir este tipo de reconocimiento, sobre todo porque siempre he intentado progresar como artista y músico. Significa mucho. Al mismo tiempo, creo firmemente que siempre hay algo más que aprender»
Cavalera también mencionó que su conexión con la batería está en constante evolución, y que explorar nuevas perspectivas, como sonidos electrónicos y experimentales, es lo que lo ha mantenido conectado con el instrumento a lo largo de los años. "Tocar la batería nace de dentro. Es físico, pero también emocional. Viene del alma. Es algo profundamente instintivo y humano. Eso es lo que me ha mantenido conectado con ella todos estos años", dijo.
Iggor añadió: «Mis raíces están en el metal y el punk, en esa energía cruda, esa urgencia, esa honestidad casi hostil. Esa base lo moldeó todo. Pero, con el tiempo, me interesé más por el espacio, la textura, la repetición y el trance. La agresividad sigue ahí, pero transformada. Se trata menos de velocidad o fuerza, y más de profundidad e intención».
Finalmente, el músico habló sobre su uso de sistemas modulares y lo que le atrae de ellos: «La emoción proviene de lo desconocido, de romper barreras entre estilos y disolver las ideas tradicionales sobre cómo debería ser la música. Mi configuración se crea en el momento, lo que deja mucho margen para fallos, errores y bellos accidentes. Esta imprevisibilidad es fundamental en mi enfoque del ritmo y la textura».
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