Slayer volvió a actuar después de 6 años. El concierto tuvo lugar el jueves 3 de julio en Blackweir Fields, Cardiff, Reino Unido, y contó con las actuaciones de las bandas Amon Amarth, Mastodon, Anthrax y Hatebreed.
Según el sitio web Loudersound, los conciertos tuvieron repertorios cortos y directos, lo que quizás no haya complacido del todo a los fans. Con la apertura de puertas a las 5 p. m. y un acceso lento, las actuaciones comenzaron con Hatebreed, quienes, además de subir al escenario 15 minutos después de la hora prevista, vieron su set interrumpido abruptamente.
Mastodon y Anthrax corrieron destinos similares: espectáculos muy cortos e insatisfacción con la organización.
Slayer ofrece un concierto corto centrado en éxitos clásicos
El siguiente fue Amon Amarth, quien logró restaurar la emoción del público. Inaugurando "Guardianes de Asgaard", el espectáculo estuvo marcado visualmente por estatuas gigantes y chorros de fuego.
Finalmente, la leyenda del thrash metal toma su lugar. Slayer emerge con "South Of Heaven", demostrando de qué pasta están hechos. Sin interrupción, "Repentless", "Disciple", "Jihad", "War Ensemble" y "Chemical Warfare" siguieron, incendiando el lugar.
Además de las habituales cruces invertidas en llamas, el espectáculo pirotécnico fue uno de los momentos culminantes, mientras que el vocalista Tom Araya agradeció efusivamente al público.
Con el evento llegando a su clímax, "Raining Blood", "Black Magic" y "Angel Of Death" cierran el tan esperado regreso.
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